ENTREVISTA A GWYNETH JONES
Por Xavier Nicolás
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Hablamos con la Sra. Gwyneth Jones en un ambiente relajado, en medio de su personal interpretación de la “Elektra” de Richard Strauss que ofreciera en su día en el Palau de la Música de Barcelona. Al principio, “Dame Jones” está algo tirante, incluso diría de actitud seca, pero conforme vamos entrando en materia, su risa desbordante rompe el hielo, y acabamos hablando “off the record” de temas wagnerianos.
 

XAVIER NICOLÁS: 1966 fue el año mágico en que Vd. empezó su larga relación con Bayreuth.

GWYNETH JONES: Sí, y ciertamente que esa experiencia de haber cantando en Bayreuth ha representado algo muy especial para mí. Y después de 17 veranos consecutivos cantando allí, le puedo asegurar que mis recuerdos son muchos y muy bellos. Precisamente cuando Wagner es la especialidad de un cantante, cantar en Bayreuth es un poco como hacerlo en el Templo wagneriano por excelencia. Me siento orgullosa y feliz de haber cantado allí. Alli estrené mis primeros papeles wagnerianos, mi primera Elisabeth, mi primera Venus, mi primera Eva, Brunhilde, Kundry...

X.N.: Pero sus primeros inicios wagnerianos vendrían un par de años antes con Solti...

G.J.: Sí, con él, en 1965 hice una maravillosa Sieglinde. Solti fue una persona increíble, le recuerdo muy bien. Era un gran músico, fue fantástico hacer mis primeros roles wagnerianos con él.

X.N.: Vd. ha cantado prácticamente todos los roles wagnerianos de su tesitura. ¿ cuál es su favorito?

G.J.: Creo que Isolda, y desde luego Brunhilda. Son los mejores del repertorio wagneriano para soprano; y además coincide que son los más complicados para ser cantados, los más complejos. Siendo una soprano dramática wagneriana es fácil que estos sean los papeles favoritos.

X.N.: En esos 1 7 festivales estivales, ¿con qué director escénico se ha encontrado más a gusto en Bayreuth?

G.J.: Chéreau y su “Ring” fue maravilloso. También Götz Friedrich y su “Tannhäuser”. Pese a la polémica en sus inicios, el tiempo le ha asentado como un tremendo éxito. Aquello fue maravilloso y exitoso.

X.N.: ¿ Cómo es el público de Bayreuth?

G.J.: Bueno, en Bayreuth siempre se está protestando. contra las producciones, contra los decorados, etc... y eso a mí, personalmente, no me gusta. Y no me gusta porque la gente que ha trabajado por unos decorados o por unos vestuarios o por lo que sea, lo ha dado todo de sí mismo, han trabajado duramente, y eso no se valora. Y no es agradable que protesten, la verdad. Pero, “c’est la vie!”. ¿Qué se puede hacer? Nada. Muchas veces se ha protestado allí de malas maneras. Pero en esta clase de trabajo pasan esas cosas. Hay que saber llevarlo.

X.N.: ¿Por qué dejó de cantar en Bayreuth?

G.J.: Bueno, fue poco después del “Anillo” de Chéreau. Pensé que después de 17 años ininterrumpidos allí, tal vez sería bueno un cambio, y no ocupar todos mis veranos en ese teatro. Por ello, empecé a cantar en otros festivales de verano por Europa, como el de Verona, Salzburgo, en Francia... Pude hacer vacaciones asimismo en verano, etc... Y la verdad es que tengo que decir que, pese a que disfruté muchísimo aquellos 17 años, y que me lo pasé muy bien, necesitaba por otro lado este cambio radical.

X.N.: Wagner y Strauss

G.J.: Sí, ambos son mi especialidad y mi pasión. Los dos son mis compositores favoritos para cantar y escuchar. Aunque desgraciadamente no tengo demasiado tiempo libre para escucharlos. De Richard Strauss también he cantado todos los papeles de mi tesitura. Es maravilloso. Aparte de ellos dos, también he cantado otras cosas, como sabrá: Verdi, Bellini, Puccini y un largo etcétera. Y asimismo para escuchar, cuando tengo tiempo, me gusta Beethoven, Bach, Puccini, etc. en general los clásicos, ya que la música clásica moderna la escucho poco pues no la entiendo demasiado. Y por eso tampoco la he cantado.

X.N.: En aquel tiempo que pasó en Bayreuth, debió sin duda conocer a Winifred Wagner, ¿no es así?

G.J.: Si, aunque no quiero entrar en polémicas familiares. Era una mujer con un carácter muy especial, muy fuerte, de una personalidad enérgica, pero extremadamente simpática y de buen humor, expresiva. El resto son historias que a mi no me conciernen, y lo que pasó antes de yo conocerla no me interesa. Conmigo se portó siempre como una excelente persona.

X.N.: En la serie de TV sobre Richard Wagner con Richard Burton, Vd. interpretó y cantó varios papeles, háblenos de la serie.

G.J.: Sí, efectivamente trabajé en aquella serie, y fue verdaderamente interesante. Actué en varias escenas, como aquella que salgo junto a Richard Wagner-Burton junto al piano; y aquella otra tan divertida con Peter Hoffmann. Luego otra en la que hacia de Malvina von Carolsfeld, la primera Isolda, en la escena de la fiesta. Fueron varias escenas donde yo actuaba y cantaba. Unicamente Peter Hoffmann y yo fuimos los únicos cantantes reales en aquella serie sobre Wagner.

X.N.:Esto me hace recordar el exitoso estreno aquí en el Liceo barcelonés de su recital hablado y cantado sobre Malvina, que gustó mucho, especialmente por la originalidad del montaje.

G.J.: Si, en todas partes donde se ha representado, y han sido muchas, siempre ha sido un éxito total. Además que he disfrutado mucho haciendo de Malvina. Aunque quiero comentarle que la idea de este espectáculo de voz y canto no tiene nada que ver con la serie de Burton-Wagner, la cual, por cierto, ni siquiera he visto totalmente, tan sólo fragmentos. Aún hoy día seguimos háciéndolo, con enorme éxito.

X.N.: Por otra parte, la hemos visto muy poco por aquí. En tres ocasiones tan sólo.

G.J.: Sí, el otro día lo estaba repasando, y canté Senta en un holandés de 1983, la primera vez que cantaba en el Liceo, luego en 1985 una Salomé de Richard Strauss, y poco después la Isolda wagneriana. Tengo la duda de una “Walkyria”, pero no puedo acordarme, ya que se puede Vd. imaginar que con la cantidad de representaciones anuales que hago, me es muy dificil un control exhaustivo de la memoria. De todos modos, quisiera decir que quizás si no he venido más es porque no se me haya invitado más a menudo, ya que difícilmente puedo venir si no soy invitada.

X.N.: Vd. es presidente de honor la Asociación Wagneriana inglesa, ¿qué actividades o eventos hace con ellos?

G.J.: La verdad es que no mucho, ya que estoy de gira la mayor parte de mi tiempo. Pero a veces, si coincido en algún tour por Gran Bretaña colaboro en algún concierto con ellos, y mantengo, desde luego, contacto telefónico o escrito con la Asociación, recibo la revista y su calendario de actividades. Pero para otro tipo de actividades no tengo, lamentablemente, más tiempo. Sin embargo, para el futuro tengo un proyecto muy importante. Me he comprado un castillo en Gales, que perteneció a la famosa Adelina Patti, la cantante. Y este castillo tiene un interesante teatro de ópera, donde pienso hacer un Centro Musical Internacional, con unos festivales anuales, clases magistrales, etc... Y justamente quiero que la Asociación Wagneriana inglesa tenga la posibilidad de organizar cosas allí...

X.N.:... ¿y quizás también la nuestra de Cataluña?

G.J. Por supuesto, a Vdes. también. Allí quiero dar clases magistrales, y se podrían organizar concursos para voces jóvenes en mi castillo, etc. De esta manera Wagner y Strauss podrían formar parte de los invitados de mi castillo.

X.N.: ¿Qué aforo tiene ese teatro del castillo?

G.J.: Es muy pequeño, pero encantador. Tiene cabida para unas 200 personas. Pero tengo pensado también hacer otro tipo de actividades en los jardines del castillo, que son enormes. El castillo es precioso, muy antiguo, y la Patti fue arreglándolo y construyendo cosas nuevas, hasta tomar la configuración normal. Espero que todo esté dispuesto para el año 2000 y poder empezar ya a hacer actividades allí.

X.N.: Quizás en el castillo pueda hacerse en el futuro una gran actividad wagneriana con diferentes Asociaciones Wagnerianas de todo el mundo.

G.J.: Sí, podría ser un proyecto interesante, pues mi idea es que en este Centro Musical Internacional haya cabida para todo tipo de actividad musical, también ballet y otros, e indudablemente la parte wagneriana será una de las que tendrán un valor específico importante dentro del conjunto.

Acabamos la entrevista, y mientras recojo los papeles y demás, Dame Gwyneth Jones se interesa por nuestra Associació Wagneriana de Cataluña. Le doy nuestras revistas, y le hablo de las actividades que realizamos, haciéndome muchas preguntas. De entrevistada pasa a entrevistadora. Se la ve muy interesada. Lo encuentra todo muy positivo, nuestra labor por la obra de Wagner. Luego hablamos seguidamente de la ciudad de Barcelona, y de la “Elektra” de Strauss que estaba esos días cantando en el Palau.